Durante estas fechas que se aproximan,
comer y beber en exceso puede ser un problema. Es bueno que durante estas fechas donde la comida y el alcohol abundan, intentes controlarte para evitar ganar esos kilos que ya son habituales tras las
Navidades. El secreto está en compensar, elegir bien lo que comes e introducir un plus de actividad cada día.
Las comidas de Navidad no son iguales que las del resto del año, suelen tener
varios platos y es muy fácil ingerir demasiadas calorías aun no siendo conscientes de ello. En estos días debes intentar separar especialmente los
hidratos de carbono de las calorías.
Los días previos y posteriores a los días de Noche Buena, Navidad, Fin de Año y la Noche de Reyes intenta mantenerte dentro de una dieta baja en calorías, evitando el alcohol y los dulces y haciendo
deporte todos los días.
Dos de los elementos más peligrosos durante las fiestas son los
dulces y el alcohol. Los licores después de comer y las copas después de cenar están prohibidos. Limítate al vino durante la comida y permítete alguna copa si después sales a bailar.
Los
dulces de Navidad son especialmente calóricos al estar hechos con grasas animales, frutos secos, miel, melazas, aceites vegetales saturados y mucho azúcar refinado. Teniéndolos siempre a la vista, es fácil comerlos varias veces al día, cuando normalmente no haces tales excesos. En este caso te recomendamos que hagas lo mismo que con el alcohol. No tomes dulces durante las cenas y en las comidas limítate a tomar solo una porción pequeña, de ese modo no te quedas con las ganas y evitarás excederte.
Sobretodo recuerda que estas fechas son para
disfrutar y no para sufrir. Manteniendo una dieta equilibrada durante estos días no solo te ayudará a no engordar sino también evitará que puedas sentirte mal o empachada.
Foto de Getty images
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