Alma Aguilar ha presentado en Cibeles una propuesta muy en su línea.
En esta ocasión, la colección está basada en un hotel del norte de Mallorca (casi todas las modelos desfilaban con las llaves de “sus habitaciones” en la mano) y en todos los huéspedes que han pasado por él a lo largo de su historia.
La estética sigue siendo muy romántica, con faldas y vestidos de seda con cinturas y pechos marcados que, en esta ocasión, se mezclan con pantalones que juegan con el look masculino-femenino.
Destacan los tocados de Vintage Waves, que ayudan a reforzar una imagen muy chic y los estampados florales originales de los años 30/40.